Esta es la ventana a la que me asomo cada día. Este es el alfeizar donde me apoyo para ver la ciudad, para disfrutarla, para sentirla, para amarla. Este es mi mirador desde el que pongo mi voz para destacar mis opiniones sobre los problemas de esta Sevilla nuestra
La lluvia, que nos ha mortificado sin misericordia en los días de mayor esplendor en la Semana Santa, ha dejado bien definido el panorama económico de esta ciudad, que basa toda su arquitectura mercantil en dos fiestas populares que trascienden las fronteras....
No necesitamos que nos hagan saber la cantidad de ciudadanos que han pasado a engrosar las legiones de parados de este país. Basta con darse una vuelta por las inmediaciones de algunas de las oficinas del INEM y contemplar esas colas que se eternizan...
Como una muestra para transacciones comerciales entre ganaderos nace la Feria de Sevilla, el veinticinco de agosto de 1846, cuando dos emprendedores de la época –mejor sería decir “dos negociantes” por aquello de contextualizar tiempo y término- redactan...
L legó como aparece la vida tras el desastre, vencedora y triunfal, sobreponiéndose a la propia hecatombe de cada existencia, revocando la desgracia y anunciando la ventura. Vino con un aura de felicidad, extiendo su dicha por el vergel que le habían...
Cuando la voz de la sangre nos invoca no tenemos otro más que acudir. Cuando los sentimientos se presentan ataviados con el atuendo de la nostalgia no podemos evitar atender su demanda, ser prestos a su convocatoria, no rehuirlos, adentrarlos y fijarlos...
Es su visita inoportuna la que nos incomoda, la que nos escuece, la que nos provoca la mayor desazón. Mientras los campos la esperan con inusitada ansiedad para reverdecer sus entrañas, para que el germen de la vida prospere y florezca enhiesto, nosotros...
Ya todo está consumado. La vida se renueva, en estos días de anuncios de gozos, como se han reverdecido los árboles en la primavera recién nacida. Vuelven las golondrinas a flirtear con el aire, a robarle el sueño al sol, encelándolo con ese vuelo ágil,...
Habían dispuesto los modestos aposentos en el mismo borde de la acera, linealmente, como improvisando un mirador desde donde otearían aquellos privilegios que muy pronto pasarían junto a ellos. Era una tarde clara y ya las primeras turbas de emociones...
Son amigos desde que Nuestra Señora de los Dolores, les uniera cuando la Virgen todavía procesionaba, entre el clamor enfervorizado de sus vecinos, por las calles del Cerro del Águila, el Martes Santo era aún un lejano sueño y en las tardes septembrinas...
Se ha implantado un extraño silencio en su entorno. Hay una premonición de fasto grande en el ambiente y las voces sólo irrumpen para destacar la labor costalera, el semblante del carismático capataz o alabar la grácil y pretoriana presencia de la soldadesca...
Avanzaba la tarde y los presagios de la ventura, de la dicha de los días anteriores, comenzaba a tornarse en decadente tristeza, en un desasosiego que ascendía, como el amargor de la hiel, desde el estómago para estacionarse en el centro neurálgico de...
Comenzábamos a sintonizar con aquel rodillo que desplazaba, con dificultad y escasa precisión, como a trompicones, el dial iluminado de una vieja radio de cretona, sorteando casi siempre el destino deseado, volviendo a veces sobre nuestros pasos para...
La desvencijada puerta, antes un portento para la seguridad, muro inquebrantable que auspiciaba la protección de los residentes, salvaguardia de los males que se producían en el exterior, ese lugar inhóspito donde se había acomodado cualquier despropósito...
Vio pasar ante él aquel reguero de luces, enhiestas, majestuosas, portadas al cuadril por aquellos seres que parecían provenir del pasado, extraídos por la magia de la ciudad, del torbellino del tiempo para asombrar en el futuro. Caminaban; de vez en...
Era la noche, celosa de su belleza, la que robaba el aura a la luna para aparecer más hermosa, para desprenderse de las tinieblas que la rodeaba, despropósito de la locura de un amor que se antojaba imposible. Se acicalaba vertiendo el cosmético argénteo...
Cuando lo fugaz comienza a sentirse como eterno, cuando los hechos se perpetúan en la memoria para enaltecer su propio ser, su propio entendimiento, comienza a cimentarse la historia de la nostalgia. Es una realidad que se repite en su belleza, en la...
Por los ventanales de las aulas del instituto se colaba todo el oro de la tarde, todo el esplendor luminotécnico del sol que buscaba ya el horizonte aljarafeño para dejarse caer en los brazos de Morfeo, dotando a aquel espacio pedagógico de una fluorescencia...
Llegó a mí ya vencido por el tiempo, con cierta apariencia de cansado, con el rostro ajado por las cruentas experiencias a las que fue sometido pero en el que se adivinaba todavía un vigor inaudito. Vitoreado en las numerosísimas batallas a las que se...
Apenas traspasábamos el umbral -¿recuerdas amigo?- y ya nos recibía la buena nueva. Aquella semipenumbra que nos abrazaba y nos envolvía en un halo de misteriosa algarabía, que no traspasaba la línea de nuestros ojos pero que se manifestaba con inigualable...
¡Cómo le llegó la noche aún siendo día! ¡Cómo la sorpresa impuso su hábito de melancolía! Dicen que se presentó hermosa la muerte, que se engalanó para hacer patente su presencia. Dicen que enarboló una sonrisa de victoria para enturbiar el más bello...
Nadie puede ponerse en el lugar de quienes han perdido a un hijo. Nadie, absolutamente nadie, que no haya pasado por este dolorosísimo trance contra natura, sabe lo que significa este arrancar de las entrañas parte del ser, esa extirpación de la vida...
Son como las estridentes fanfarrias que pregonaban las victoriosas gestas, de las legiones romanas, en los campos de la Hispania altiva que se mostraba indómita al sometimiento o la Galia heroica que hizo estremecer y padecer el amargor de la derrota...
Sus muros no tienen siglos, pero retienen la memoria de los cielos que ven y disfrutan quienes lo pisan con sus zapatillas de suelas desgastadas, de zapatos de ida y vuelta al cercano mercado, de quienes lo bendice diariamente con sus oraciones improvisadas,...
No es el peso de la costumbre, ni la tradición antigua. No es tampoco la práctica de una rutina centenaria y añeja. Es el rigor de los siglos alentando los sentidos, estimulando la sensibilidad, implantando la devoción. No es el tiempo el que condiciona...
Creyó que le cambiaban la vida a peor. La mente de un niño, todavía ensoñada con las ilusiones, desprovista de la malicia que le acecha emboscada en la primera esquina de la juventud, ese preciso instante y lugar en la que la niñez empieza a mudar las...